EFECTOS PSICOLÓGICOS DE LA HIPERHIDROSIS

 

 

 

 

 

Es habitual que cuando entramos en el autobús buscamos un asiento libre y justo después nos fijamos en quien se sienta al lado. ¿te sentarías al lado de un chico que está sudando de manera exagerada? Probablemente busques otra alternativa pensando en la higiene y el posible mal olor.  Imagínate que  trabajas en el departamento de Recursos Humanos de una gran multinacional y has de realizar el proceso de selección de un comercial. De entre los diez candidatos que se han presentado únicamente dos superan las pruebas y uno es el que da el perfil buscado. Únicamente hay un asunto que te hace dudar y es que ese candidato está casi constantemente sudando y lleva la camisa siempre empapada en sudor. El efecto que causa no es bueno  y cuando vaya a visitar clientes no dará buena imagen de la empresa. Así que como encargada de la selección decido que lo mejor es seleccionar al otro candidato.  Ahora piensa que tu amiga te ha organizado una cita con el amigo de su novio. Has hablado varias veces por teléfono y parece un chico encantador. Durante la cena vas notando que las personas de la mesa de al lado no dejan de comentar lo que suda. Te sientes un poco avergonzada y empiezas a dudar sobre si realmente sea el chico adecuado.  Tienes 19 años y no quieres empezar a salir con un chico que lleva la ropa empapada en sudor de forma casi permanente, te parece poco higiénico y te da vergüenza que te miren.

Ahora piensa por un momento que ese chico que está en el autobús junto al asiento vacío, que se presenta a la entrevista de trabajo y a la cita es el mismo chico. Observa que no se acercan a él en los lugares públicos, que a pesar de pasar las pruebas nunca pasa la entrevista personal de selección y que en las citas con las chicas casi siempre acaban dándole largas para no volver a quedar por segunda vez. Piensa en todas las situaciones cotidianas que vives y ahora imagínate vivirlas con el miedo permanente al rechazo de los otros. Ese es un sentimiento caracterísitico en personas que sufren hiperhidrosis.

La hiperhidrosis se produce por un fallo en el sistema nervioso simpático que hace que se produzca más sudoración de lo habitual. Las personas que padecen esta enfermedad ven afectada su calidad de vida ya que la sudoración aparece independientemente del estado emocional y la temperatura.

Lo más probable es que la persona que sufre esta enfermedad empiece a evitar situaciones sociales  y cada vez viva más encerrado en si mismo y en su entorno más cercano. Su vida se ve día a día más limitada y se sientes cada vez más apático y con menos ganas de hacer cosas que supongan un contacto con la gente. Todo ello puede llevar a una depresión, a conductas obsesivas de higiene, a estados de ansiedad, etc. En estos casos es importante trabajar la autoestima, que se ve seriamente afectada y acaba siendo el catalizador de otros problemas.

Las personas con baja autoestima tienen mayor dificultad para relacionarse con los demás y necesidad de sentirse aceptados por los otros. Suelen creer que los demás están por encima de uno mismo y sentirse más infeliz y limitada en cuanto a lo que puede o debe hacer. Hay que considerar el sentimiento de vergüenza que dicen tener estas personas.

Es importante el tratamiento médico así como el uso de productos que puedan facilitarles llevar una vida totalmente normalizada. En muchos casos es necesario el tratamiento psicológico para tratar problemas de autoestima e inseguridad motivados por la misma.

RELATO DE LA ANGUSTIA

A veces me siento angustiada sin saber muy bien por qué. Doy explicaciones que creo que motivan el sentirme así. A esas explicaciones les busco una alternativa para poder sentirme mejor. A pesar de ello sigo angustiada.

Creo que esto no tiene fin, que siempre me voy a sentir así. Los médicos me dan pastillas, los psicólogos me hacen analizar mi emoción y sus causas. Intento poner remedio, intento sentirme bien y no lo logro. Miro hacia atrás y llevo años así, con algunos momentos de felicidad pero sintiendome vacía.

Miro a mi alrededor, observo mi vida y todo parece estar bien. Mi familia, mis hijos, mis padres, mi marido, tengo todo lo que siempre he soñado y me siento triste, cansada, abatida. Me hacen pensar en los que estan peor y me siento más aún por ser egoísta, por tenerlo todo y quejarme. Siento que soy una carga.

Siento que nadie me entiende, me avergüenza explicar que con todo lo que tengo me siento tan mal.

                        Anónimo

Si te sientes identificada escríbeme y hablamos.

Criterios para el diagnóstico de TRASTORNO DE ANSIEDAD GENERALIZADA (CIE-10)

A. Ansiedad y preocupación excesivas (expectación aprensiva) sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades (como el rendimiento laboral o escolar), que se prolongan más de 6 meses.

B. Al individuo le resulta difícil controlar este estado de constante preocupación.

C. La ansiedad y preocupación se asocian a tres (o más) de los seis síntomas siguientes (algunos de los cuales han persistido más de 6 meses). Nota: En los niños sólo se requiere uno de estos síntomas:

1. inquietud o impaciencia
2. fatigabilidad fácil
3. dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco
4. irritabilidad
5. tensión muscular
6. alteraciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño, o sensación al despertarse de sueño no reparador)

D. El centro de la ansiedad y de la preocupación no se limita a los síntomas de un trastorno; por ejemplo, la ansiedad o preocupación no hacen referencia a la posibilidad de presentar una crisis de angustia (como en el trastorno de angustia), pasarlo mal en público (como en la fobia social), contraer una enfermedad (como en el trastorno obsesivo-compulsivo), estar lejos de casa o de los seres queridos (como en el trastorno de ansiedad por separación), engordar (como en la anorexia nerviosa), tener quejas de múltiples síntomas físicos (como en el trastorno de somatización) o padecer una enfermedad grave (como en la hipocondría), y la ansiedad y la preocupación no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno por estrés postraumático.

E. La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

F. Estas alteraciones no se deben a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., drogas, fármacos) o a una enfermedad médica (p. ej., hipertiroidismo) y no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno del estado de ánimo, un trastorno psicótico o un trastorno generalizado del desarrollo.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.